martes, 10 de abril de 2012

Después de la tormenta, sale el arcoiris.


Hoy el cielo ha decidido ponerse a compás mio. Está gris, oscuro, triste, él también llora. Me siento y le miro, me da igual que las gotas mojen mi cara, por unas más… Me pregunto que le pasará, por qué está triste… Igual le han decepcionado, o le han engañado, no hay nada peor que eso…  Me gustaría que me contestase, igual se siente sólo y yo puedo escucharle, apoyarle y ayudarle. Pero obviamente es imposible. Así que me pongo a contarle lo que me pasa, por qué yo también estoy triste, porque también lloro. Se que no me escucha y que mucho menos me va a ayudar, pero me siento identificada con él, si tuviese vida sería el que más me entendería.

A veces pasan cosas inesperadas, y te parece tan raro que decides no fiarte. Quizá porque le conoces demasiado bien. Se te acumulan los sentimientos, todos en la garganta haciéndose un nudo. Entonces tragas saliva esperando que ese nudo baje y se deshaga, pero cada vez va a más. Es un sentimiento extraño, no quieres que jueguen contigo, pero tampoco quedar como una borde. Estás echa un lío y no entiendes nada… Cierras los ojos fuerte, cuentas 3 y les abres esperando que todo fuese un mal sueño y volviese a la normalidad, pero no, todo sigue igual. Cada vez se te acumulan más cosas y revientas, ¿cómo? Echandote a llorar. Parece que te desahogas algo, pero los problemas no se ahogan entre las lágrimas. Quizá lo que tiene que pasar es tiempo, y ver como se desarrollan las cosas.


Puede que sólo sea una mala racha. Yo me quedo esperando ese arcoíris que dicen que sale después de la tormenta.

1 comentario:

  1. me encanta tu blog, estoy muy de acuerdo con tu entrada*-*
    seria genial que te pases por el mio, un besito♥

    http://wildhearts-freeminds.blogspot.com.es/

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